Sembrar cacao y pedir prestado

Aunque en la Venezuela del siglo XIX se colocaba a las mujeres bajo la tutela y dependencia del padre y del esposo, un gran número de ellas se saltó esa parte de la ley y se dedicó al emprendimiento. El libro Sembrar cacao y pedir prestado, de la historiadora María Dolores Peña, recoge los relatos de 96 de esas féminas que recurrieron a préstamos para llevar adelante el cultivo del fruto, en las parroquias de Güiria (34), Irapa (41), Punta de Piedra (20) y Soro (1).

Sembrar cacao y pedir prestado

La edición es producto de una investigación publicada por la Universidad Metropolitana y, aunque el proceso de recaudación de datos tomó como punto de partida el año 1841 y abarcó a un gran grupo de mujeres que adquirieron deudas de diferentes formas, solo refleja a aquellas que notariaron el acto durante los años que van desde 1846 hasta 1885, en los lugares señalados anteriormente.

La primera parte se centra en el Escenario histórico-geográfico y económico e incluye dos capítulos: Cantón de Güiria: territorio, poblamiento y cacao; y La economía venezolana del siglo XIX: escasez de numerario, préstamo mercantil y marco legal de las relaciones crediticias. La segunda parte, Sembrar cacao y pedir prestado, consta de cinco capítulos. A saber: Las mujeres y la posesión de la tierra, Sembradoras de cacao; Demandantes de recursos y fuentes de crédito; El préstamo: condiciones, pautas y cancelación; y Exitosas y fracasadas: efectos de las relaciones crediticias.

Producto del trabajo de las féminas

Mujer planta cacao

A lo largo de las páginas se va explicando cómo se poblaron las distintas parroquias, con presencia del Caribe anglo-francés y enmarcadas dentro de la explotación del cacao. Asimismo, se destaca el aporte del trabajo de las féminas en el desarrollo de las siembras, su estrecha relación con sus cacaotales y cómo los levantaron.

Las vicisitudes de un largo período, como conflictos bélicos que ocasionaron despoblamiento y empobrecimiento de las comarcas y el paludismo que azotó la zona.

Luego, el desarrollo de la actividad agro-exportadora, basada en el primer producto de la región: el cacao. El fruto fue colocado en los puertos más importantes del Caribe anglo-francés, para que desde allí continuase su viaje hacia Europa.

Una interesante travesía, con sus altibajos, que marcó pauta y permitió la expansión de los cacaotales hacia toda la costa del golfo de Paria.

También le puede interesar: Vini, Vidi, Vici: Mejor del mundo en los Gourmand Awards 2018

Comments

comments