Nada une tanto a la familia como una taza de café, escribe Pietro Carbone al comenzar este libro, recordando las meriendas en casa de su abuela, su nonna. Es verdad, nada como un pocillo de café con pan dulce en la tarde y una buena conversación. 

Como casi todos los que estamos ligados a este mundo de la cocina, nuestro barista, recuerda los aromas y los sabores de la casa, los de los que nos antecedieron, los que nos dejaron una memoria, como se dice ahora, una memoria gustativa.

Y, como a todos nosotros, la nonna de Pietro Carbone le marcó la vida con café, esa mancha aromática que tenemos los venezolanos desde hace muchos años. Presente en nuestra historia y en nuestra vida cotidiana, es decir, para seguir con Pietro, lo llevamos en la sangre, sobre todo al romper el alba. Imposible imaginar salir de la casa sin haber tomado una taza de café. O dos.

Como escribe Ocarina Castillo en el prólogo de esta nueva edición, ampliada, ilustrada y modificada en su formato:

“Los caraqueños y caraqueñas que saborearon por vez primera una taza de café en la tarde de 1786 en la Hacienda Blandín en Chacao, (la del cura José Mohedano) lejos estaban de imaginar la importancia económica, social y cultural que esa bebida oscura, estimulante y misteriosa tendría para este país aún en los actuales días.”

Es verdad, tenemos muchos problemas que resolver por estos días, pero el primero que resolvemos al levantarnos es el de tener café para poder despertar realmente.

Ojalá, todos los acuerdos, conversaciones o diálogos comiencen, como nos recuerda Pietro carbone, Vamos a tomarnos un cafecito.

Pietro Carbone resume en esta segunda edición ampliada, su Pasión por el café. Tres nuevos capítulos acerca del tostado del grano, los métodos, cafeteras y accesorios, y una lista de sitios para disfrutar de un delicioso café en Caracas y otros puntos del interior del país.

Además, y valga la cuña, Pietro desde Carboneespreso y el Instituto Italiano del Café, semanalmente instruye a nuevos baristas y actualiza a los que ejercen este oficio. Va y viene buscando granos de café por todo el país, fuera de nuestras fronteras habla sobre nuestro café. Ojalá esa pasión la transmita a los panaderos para que formen a sus muchachos en este oficio que implica respeto por el consumido

En un momento en el que asistimos a un reconocimiento de nuestros sabores, como afirma Ocarina Castillo, productos y repertorios gastronómicos, la despensa nacional redescubierta, sabores regionales particulares, estamos orgullosos del trabajo estimulante y exhaustivo que desarrolla Carbone y dichosos con esta nueva edición de Pasión por el café.

Compartimos lo que años atrás dijera el escritor Ramón Díaz Sánchez:

“Si en épocas pasadas el café era sólo un coeficiente de voluptuosidad, de regodeo estético hoy ha pasado a ser un factor indispensable y, lo que es más significativo, insustituible porque ninguno de los estimulantes conocidos presenta las peculiares características de este fruto maravilloso que conjuga en su historia y en su naturaleza lo legendario y lo real, lo poético y lo práctico”.

Gracias a libros de El Nacional y su colección Paladar tenemos en su segunda edición un libro indispensable. Un libro esperado con la paciencia de un café por la tarde, gracias a Pietro Carbone por este libro que no lleva de nuevo a un producto que si nos une de verdad a todos. Como muchos productos que ahora se valoran con unos ojos distintos.

Muchas gracias a todos por venir esta mañana a tomarse un café con nosotros.

Palabras a propósito de la presentación del libro Pasión por el café de Pietro Carbone, 2da edición, diciembre de 2016.

Texto: Julio Bolívar

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