Errar es de humanos. De eso no hay duda. Comer decentemente y conocer las reglas de normas de buen comportamiento en la mesa no es cosa de todos. Sin embargo, hay gente que se excede. Por ejemplo, las mamás que corrigen a sus hijos desde pequeños para que aprendan cómo deben comportarse mientras se comparte una agradable comida con familiares o amigos.

Lamentablemente, no todo el mundo hace caso a estas reprimendas, y hay quienes comienzan a desarrollar hábitos desagradables que enojan a los que sí aprecian el arte de comer adecuadamente. Vaya, no es que se trate de gente muy refinada o detallista. Simplemente, es una cuestión de educación y buenos modales.

Entre los típicos errores que se suelen cometer destacan los siguientes:

Masticar con la boca abierta

No hay comida en el mundo que se vea agradable mientras es triturada por dientes de forma salvaje y sin pudor. No hay problemas de respiración que justifiquen el horroroso acto de masticar los alimentos con la boca abierta. Es un detalle que todo el mundo debe cuidar para no asquear a los compañeros de mesa.

Usar el teléfono celular

El tiempo de comer debería ser un momento para relajarse y concentrarse únicamente en la comida y en la compañía. Estar pendiente de las redes y los mensajes telefónicos distraen la atención de la persona, hecho que genera molestias en quienes de verdad quieren compartir. Por tal motivo, es mejor acostumbrarse a dejar el teléfono guardado en el bolso o la cartera para evitar inconvenientes.

Modales en la mesa

Tomar fotos a la comida

A ver, esto no parece ser tan grave; pero puede resultar molesto para los demás, sobre todo si la comida se ha tardado en llegar o si es a los platos de otros a los que se les toma la fotografía. En este caso, no es estrictamente necesario que se pierda la oportunidad de retratar el platillo, pero sí que se haga con discreción y rápido.

Jurungarse la nariz o los dientes

Incluso con un palillo o mondadientes, es desagradable ver cómo otra persona está quitando los restos de comida de entre sus dientes. Es igual de asqueroso que sonarse la nariz, limpiarse los oídos, chuparse los dedos u otras cochinadas que deberían hacerse en privado.

Limpiarse con las manos o el mantel

Es sumamente importante que se usen las servilletas adecuadamente. Si son de papel, deben tomarse y utilizarse solo cuando sea necesario. Hay que intentar aprovechar la servilleta al máximo, pero sin exagerar. No debe haber un montón de papeles doblados y arrugados alrededor del plato. Si la servilleta es de tela, debe colocarse sobre las piernas y elevarse hasta lo boca cada vez que la situación lo amerite.

Colocarse la servilleta en el cuello podría ser bastante vergonzoso e incomodo. Mejor sobre el pantalón, así este también se cuida de las manchas.

Usar mal los cubiertos

Esto es casi mortal. Sujetar correctamente los cubiertos y emplearlos de la forma adecuada dice mucho de la seriedad y la educación del individuo. No se exige que sean expertos en etiqueta y protocolo, pero al menos que sepan utilizar bien el cuchillo y el tenedor.

También es importante que se corten los alimentos con serenidad y justo antes de introducir el trozo a la boca. No se ve bonito un plato que tenga todos los componentes cortaditos, a menos que se trate de un niño o porque así es el formato de la preparación.

Tampoco gusta que se ingieran pedazos demasiado grandes que puedan lucir un poco grotescos y generar algún accidente.

Los benditos codos sobre la mesa

Es una costumbre muy fastidiosa, pero qué se puede hacer, es de mala educación y no hay por qué ir en contra de las normas. No poner los codos sobre la mesa ayuda a prevenir accidentes con los vasos y objetos calientes.

Del mismo modo, cuando alguien está demasiado encima de la mesa puede obstruir la vista de los demás comensales u ocupar demasiado espacio, lo que puede fastidiar, sobre todo, si se trata de un comedor pequeño.

En fin, de locos está lleno el mundo. Pueden aparecer muchas más ocurrencias que no fueron resaltadas; pero si al menos se evitan las ya mencionadas, puede que deje una buena impresión entre sus acompañantes.

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Con información de Chowhound.

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