D'Arenberg Cube Vino

La humanidad nunca se ha cansado ni se cansará de exaltarlo. Elevar el vino al rango de un elixir ha sido tarea perenne del hombre. Cualquier tipo de excentricidades son válidas cuando se trata de esta bebida. Cumpliendo el concepto a cabalidad, una productora vinícola abrió un monumento al fermentado de uvas. Un conglomerado de elementos que representan una verdadera oda.

Un mundo artístico para el vino

Vinos D'Arenberg Winery

El llamativo lugar es el D’Arenberg Cube, un recinto de la productora homónima dedicada al turismo, relacionado con la bebida, la gastronomía y el arte contemporáneo. La edificación de encuentra en el corazón del viñedo, que está ubicado en el sur de Australia.

El propietario e impulsor del proyecto es Chester Osborn, quien dirige la cuarta generación familiar a cargo de la empresa. El objetivo del maestro del vino era crear “un museo de realidad alternativa”. Osborn tenía más de una década con la idea rondando en su cabeza; a mediados de 2016 comenzó la construcción y la inauguró en diciembre de 2017.

De todo un poco, pero muchas copas

Chester Osborn, propietario de D'Arenberg Winery
Chester Osborn, propietario de D’Arenberg Winery

El local cuenta con cinco pisos, con un diseño innovador que recuerda mucho el famoso cubo de Rubik. En su interior tiene una gran variedad de espacios; un museo, una sala de cine con proyección de 360 grados, una bodega, un restaurante y una habitación de degustación. “Hay muchas realidades diferentes dentro del edificio”, dijo Osborn en la apertura.

La experiencia comienza incluso antes de llegar al edificio. Los visitantes caminarán entre las vides y podrán deambular para disfrutar durante todo el recorrido. El broche de oro será deleitarse con la carta de vinos que D’Arenberg Winery tiene para ofrecer. También podrán degustar excelente comida de la mano de la pareja de chefs Brendan Wessels y Lindsay Durr.

Vinos D'Arenberg Winery
Vinos D’Arenberg Winery

“Wessels y Durr han pasado seis meses diseñando nuestro menú. Es un excelente tiempo para preparar una increíble experiencia alimenticia que con suerte dejará a los clientes encantados”, comentó el propietario.

“El vino inspira emoción, comenzando simplemente con el olor y el gusto”, agregó. Osborn plantea generar una vivencia a través de la viticultura biodinámica, que involucra procesos renovados y ecológicos para elaborar vino.

Otra muestra de cómo la pasión por un buen trago puede generar grandes invenciones. El cubo ahora representa un hogar para los amantes de copas de gran calidad.

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