Las ostras, símbolo de la abundancia, de la sencillez, pero también de la belleza y el lujo, son un excelente plato que puede servirse como entrada a una cena inolvidable o incluso ser el único componente de la mesa nocturna.
Acompañadas con caviar adquieren la máxima expresión de la exquisitez, de la suntuosidad, y se perfilan como el bocado perfecto acompañado de champaña o chablis.
Para hacer esta combinación necesitará abrir las ostras con un cuchillo y reservar su delicioso fruto. Lave bien las conchas y séquelas. Sobre cada una de ellas coloque caviar a su gusto y encima ponga una ostra. Sirva en una fuente acompañadas de rodajitas de limón para que cada comensal se sirva al gusto.