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El risotto es uno de los principales platos de la gastronomía italiana. Tan suave y cremoso que es una caricia para el paladar.

Existen innumerables recetas con risotto, pero esta, sin duda, tiene un color vibrante y un sabor que la hará irresistible.

Para que el risotto de remolacha sea perfecto, lo ideal es usar arroz especial para risotto, como el arborio y el carnaroli, y un poquito de paciencia, ya que debemos remover la preparación entre 20 y 30 minutos.

Ingredientes

  • 1 cebolla
  • Aceite de oliva suave
  • 100 ml de vino blanco
  • 350 g de arroz para risotto
  • 2 remolachas cocidas
  • 1 litro de caldo de pollo 
  • 25 g de mantequilla
  • 80 g de queso parmesano rallado
  • Queso feta (opcional)
  • Maíz frito (opcional)
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Preparación

  • Triturar la remolacha con ayuda de una batidora eléctrica, hasta conseguir un puré homogéneo.
  • Se utilizará más adelante así que, por el momento, se almacena.
  • Pelar la cebolla y cortarla en brunoise fina. Cuanto más pequeña, mejor, para que los trozos de cebolla sean más pequeños que los granos de arroz. 
  • Calentar un poco de aceite en una cacerola de base gruesa (que reparta bien el calor) y sofreír la cebolla, a fuego muy lento, hasta que esté transparente.
  • Sazonar.
  • Paralelamente, poner el caldo a calentar en una cacerola aparte.
  • A continuación, agregar el arroz a la cacerola y rehogar un par de minutos, removiendo para que se impregne bien de aceite por todos lados.
  • Incorporar el vino blanco, subir la intensidad del fuego y remover de nuevo hasta que se evapore, unos dos minutos.
  • Añadir un cucharón del caldo caliente y remover hasta que el arroz lo absorba.
  • Agregar otro cucharón y repetir la operación durante 10 minutos.
  • El grano estará a medio cocer y es entonces cuando se agrega el puré de remolacha.
  • Remover hasta que el grano absorba la humedad de la remolacha y continuar añadiendo caldo y removiendo durante, aproximadamente, 20 minutos.
  • El arroz ha de estar ligeramente caldoso y al dente, pero un poco duro por dentro.
  • Alcanzado este punto, retirar la cacerola del fuego.
  • Agregar la mantequilla cortada en dados y el queso parmesano rallado.
  • Remover hasta incorporar y servir de inmediato.
  • Podemos espolvorear con queso feta en migajas y maíz frito triturado, para contrastar sabores y texturas.

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